Dos tés endulzados con stevia sobre la mesa ratona ayudan a combatir el frío de la tarde. Sentada de espaldas al ventanal que da a la calle, Isol escucha con atención y a veces responde enseguida. Otra se queda pensando unos segundos antes de volver sobre una idea. La conversación avanza entre libros, dibujos, música y una preocupación que aparece más de una vez: cómo seguir defendiendo la curiosi...
